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LA VERGÜENZA DE PAÍS EN EL ROSTRO DE SUS FUNCIONARIOS

Por Carmen Enid Acevedo

El colmo del cinismo y de los actos anti éticos de una administración  gubernamental, llegaron esta semana al límite de lo que cualquiera que se diga ser pensante en Puerto Rico, pudiera siquiera imaginar.

Trascendió que la directora de la Oficina de Ética Gubernamental, la licenciada Zulma Rosario Vega, llevó de la mano a un contratista estadounidense y a su contraparte en Puerto Rico hasta las oficinas de la Secretaria de Educación, para que le otorgaran un contrato de $17 millones para enseñar valores en las escuelas. Rosario Vega lo habría dicho, sin empacho, molesta, señalando con el dedo y haciendo alardes de saberse muy bien el refranero popular, que reclama y se agencia de un conocimiento callejero que se representa en el ‘jaiva’,  en el jibaro aguzao. En esa gestión inusual y poco ética, fue la representante de su ex jefe político, Luis Fortuño, quien fue el primero en traer a la jauja de contratos del gobierno a Camera Mundi y su representado del norte, el Instituto de Ética Josephson.

Esta es la primera vez que Rosario Vega lo dice de frente a las cámaras, alzando el hocico y manoteando sin freno. En el pasado ya lo había dicho y hecho entre la intimidad de su ‘familia  extendida’. A quienes llamó “amigos entrañables” cuando abogó por uno de esos ante el Tribunal Supremo para que le quitaran un desaforo que habría durado 23 años por apropiarse de unos 10mil dólares de un cliente y por lo que es un convicto federal. Ese amigo entrañable es nada más y nada menos que Juan Cotto Vives, hermano de la hoy presidenta del Panel del Fiscal Especial Independiente (FEI) y ex jueza del Tribunal Apelativo, Nydia Cotto Vives. Una amiga entrañable de los Rosselló, ex presidenta de la Junta de Libertad Bajo Palabra y ex administradora de Corrección.

Rosario Vega no sólo envió cartas al Supremo para que dejaran litigar al licenciado Cotto Vives. También fue a las vistas ante ese foro y tres semanas después de que el abogado estuviera libre del desaforo, le dio un contrato para supervisar las vistas administrativas y tomar decisiones sobre las querellas éticas contra empleados públicos. 

Al ser confrontada en aquél momento, Rosario Vega defendió su intromisión en el asunto hablando de que su “entrañable amigo” merecía una oportunidad y que ya él y su familia, habían pagado bastante por sus acciones. Esa no era su postura con empleados públicos que no eran “sus amigos entrañables”.  El 29 de septiembre del 2010, un año después de que movió cielo y tierra por su amigo Cotto Vives, la Directora de Ética no creyó en la rehabilitación de un empleado de Orocovis. “Es incompatible el ser miembro del Comité y haber sido multado por nuestra oficina”, dijo sobre quien había sido nombrado a un organismo de ética. Ese no merecía el perdón de la santa Rosario Vega. A ese y a su familia los debía perseguir la multa para siempre. Que para la Licenciada las varas se miden, si son penepés y además amigos entrañables. Cotto Vives podia trabajar en Ética a pesar de haber sido convicto federal por un delito que supone depravación moral. Pero el empleado de a pie, no. Ese merece el escarnio en la plaza pública.

Y mientras eso ocurre, la amiga entrañable de Rosario Vega, la hermana del otro Cotto Vives, también tiene lo suyo en esa página de la historia que se escribe con la pluma del manejo turbio y la duda que saluda. Mientras era contratista de la Administración de Desarrollo SocioEconómico de la Familia, (ADSEF) y también presidenta del FEI, se hizo una auditoria donde se cuestionaron sus honorarios. Cuando la Oficina del Contralor (OCPR) realizaba la auditoria a la Adsef, Cotto Vives, se reunió con los auditores y se alega que cuestionó las acciones de esos oficiales.   En el 2016, el Departamento de Justicia hizo un referido a la Oficina de Ética, que dirige una miembra de la “familia extendida “ de Cotto Vives. Al día de hoy, nada se sabe de la querella que supuestamente tiene ante si la sub directora de la Oficina de Ética, Ana Teresa Ramírez Padilla, porque la hermana putativa de la investigada, Rosario Vega, se inhibió de la pesquisa en abril del 2016. 

El ultimo capítulo en la historia de un año y tres meses de la administración de Ricardo Rosselló en el poder, hiede, apesta. La última vez que un Rosselló dirigió el gobierno, los escándalos de corrupción apestaron cuatro años más tarde de su primer mandato. Ya en el 2000, cuando el PNP perdió el poder gibernamental, ese gobierno se ganaba el mote del más corrupto de la historia. “La corrupción según Guillermo Gil Bonar, tiene nombre y apellido: el PNP”. Por cada mes del calendario del 2000, había un corrupto retratado. Fueron 42 jefes de agencia convictos por corrupción en el foro judicial de Estados Unidos y en el de Puerto Rico. En el 2018, a seis meses de que un huracan cinco azotara a la Isla, los escombros de la corrupción están intactos, aún sin recogerse. Uno de esos, asoma en la Oficina de Etica, donde se erige el lema de agencia: “Es fácil decidir si te apegas a tus valores”. Zulma Rosario Vega, el pueblo ya ha tenido una muestra de cuales son los valores que rigen su vida. #primeroelpartido #despuéssesirvealpaís.